Cuando la misión espacial Rosetta observó de cerca el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko en 2014, capturó impresionantes imágenes de paredes verticales de aproximadamente un kilómetro de altura. Aunque se trata de un mundo muy diferente al nuestro, lo que se encuentra al pie de estas paredes resulta curiosamente familiar.



Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑