Los humanos estamos dispuestos a viajar miles de kilómetros para presenciar estos raros eventos que duran solo unos cuantos minutos. Pero no somos los únicos que respondemos a los eclipses solares. También los animales responden a estos fenómenos astronómicos. ¿Cuáles son sus respuestas y de qué dependen? ¿Qué podemos esperar el 8 de abril del 2024?
Dos anomalías masivas yacen en el manto terrestre a una profundidad de 2900 kilómetros. Se les conoce como las grandes provincias de baja velocidad o, en inglés, «large low-velocity provinces». Se trata de dos bultos rocosos más densos y más calientes que el magma del manto circundante. Recientemente, un grupo de investigadores propuso que las provincias son restos de un planeta alienígena que chocó con la Tierra hace muchos millones de años. Suena increíble, sin embargo, los argumentos de los científicos son sumamente convincentes.
La misión Psyche emprendió su viaje hacia el asteroide del mismo nombre. Pero este no es un asteoride cualquiera. Los científicos sospechan que este objeto nos puede revelar secretos sobre como se formaron los planetas en el Sistema Solar.
Hace 14,300 años, se produjo una tormenta solar tan extrema que incluso dejó huellas perdurables en los tejidos de los seres vivos. El reciente hallazgo de los científicos franceses se hizo posible gracias a los rayos cósmicos que provocaron un aumento repentino en el contenido de carbono-14 en los anillos de los árboles que hoy en día se encuentran fosilizados en el lecho de un río alpino en el sur de Francia. Esta tormenta resultó ser mucho más intensa que cualquier evento de este tipo jamás observado por la sociedad moderna. Afortunadamente, ya que en la actualidad, un evento de tal magnitud desencadenaría una serie de sucesos catastróficos.