Algo extraño está ocurriendo en el techo del mundo. Los cambios inusuales en el núcleo de la Tierra han provocado que, en los útimos 20 años, el polo geomagnético norte abandonara las aguas territoriales de Canadá y se desplazara hacia la Siberia rusa.
El campo magnético terrestre, o campo geomagnético, es una especie de escudo que rodea nuestro planeta y nos protege de fenómenos dañinos provenientes del espacio. Su existencia es posible gracias a un proceso resultado de un complejo hervor en el núcleo externo de la Tierra, compuesto por metales líquidos, principalmente hierro y níquel. Este proceso, altamente impredecible, se denomina «dinamo». Lo que ocurre en el núcleo terrestre se refleja en los cambios del campo geomagnético, como su intensidad, orientación y la ubicación de los polos magnéticos.
Las evidencias más antiguas sobre el continuo movimiento de los polos magnéticos de la Tierra datan de hace más de 400 años, y desde hace unos 100 años medimos directamente su posición. Hoy en día, numerosos observatorios magnéticos alrededor del mundo realizan mediciones del campo geomagnético que sirven para crear el Modelo Magnético Mundial (World Magnetic Model, WMM). Los científicos actualizan este modelo cada cinco años.
Las mediciones muestran que en las últimas décadas el campo magnético de la Tierra está cambiando mucho más rápido de lo esperado. Cuando en 2015 se creó el penúltimo modelo, se predecía que sería útil hasta el año 2020. Sin embargo, los cambios se hicieron tan pronunciados que en 2019, por primera vez en la historia, fue necesaria una intervención.
Estos cambios se reflejan, entre otras cosas, en la ubicación del polo magnético norte. Mientras que entre los años 1600 y 1990este se movía a una velocidad de entre 15 y 19 kilómetros por año, a principios del siglo XXI su velocidad aumentó a 55 kilómetros al año, es decir, unos 150 metros al día. En los últimos cinco años, la historia dio un giro: la velocidad del polo magnético norte ha ido disminuyendo gradualmente, y actualmente es de solo 25 kilómetros por año.
En los últimos veinte años, el polo ha abandonado las aguas territoriales de Canadá y se ha desplazado en dirección hacia la Siberia rusa. Estos cambios podrían resultar ser de gran importancia. El hecho de que el campo magnético cambie su orientación no es trivial, ya que todavía se utilizan brújulas en el transporte aéreo y marítimo como sistema secundario de navegación en caso de que falle el GPS.
El seguimiento preciso de estos cambios también es crucial para los sistemas tecnológicos actuales. El WMM se utiliza en herramientas que funcionan como brújulas en teléfonos inteligentes, así como en sistemas GPS, e incluso en submarinos y aviones militares.
Cabe mencionar que el polo magnético sur se desplaza mucho más lentamente que el norte, solo a 8 kilómetros al año.
Dato curioso Los polos geomagnéticos se definen como áreas donde las líneas del campo geomagnético son verticales. El polo geomagnético norte y el sur se definen como áreas cercanas al polo geográfico norte y sur, respectivamente. Sin embargo, según la definición física, el polo geomagnético norte es en realidad el polo magnético sur y viceversa; el polo geomagnético sur es el polo magnético norte. En física, el polo magnético sur se define como el área donde las líneas magnéticas desaparecen adentro del imán, mientras que el polo norte es el área de donde las líneas magnéticas emergen.