¡Podrían ser evidencia de la existencia de un tipo de agujeros negros!
En 2018, los astrónomos detectaron una explosión cósmica que por mucho superó todo lo que habíamos conocido hasta entonces. Esta ocurrió a una distancia de aproximadamente 200 millones de años luz y fue más de 100 veces más brillante que la típica supernova. A este evento se le asignó el identificador AT2018cow, pero pronto comenzó a conocerse simplemente como la “Vaca”.
El destello presentaba características diferentes a cualquier otro que se haya observado antes. No solo que fue mucho más intenso que las supernovas, su duración fue sorprendentemente corta: si una supernova típica tarda semanas o meses en desvanecerse, la “Vaca” desapareció en cuestión de días. Además, se estimó que su tamaño fue similar al del sistema solar completo.
Desde entonces, los astrónomos han detectado otros eventos parecidos que han sido clasificados con un nombre técnico: Eventos Transitorios Ópticos Azules Rápidos y Luminosos, o LFBots por sus siglas en inglés (Luminous Fast Blue Optical Transients). La palabra “azul” hace referencia a su aparente color, consecuencia de la altísima temperatura de los increíbles 40,000 ºC. Las letras “o” y “t” indican que los eventos pueden observarse en luz visible y que son de naturaleza transitoria, ósea de corta duración.

Imagen artística de un LFBots. Fuente: NASA.
Cada nuevo LFBot recibe una identificación que comienza con el año de descubrimiento seguido de letras aleatorias. Sin embargo, como la ciencia también puede tener un lado lúdico, los astrónomos comenzaron a apodarlos con nombres de animales inspirados en estas letras. Así, después de la “Vaca” han aparecido el “Koala”, el “Camello”, el “Diablo de Tasmania”, el “Pinzón” y el más reciente, la “Avispa”, observado en noviembre de 2024.
Explicar lo inexplicado
Al principio, los científicos intentaron explicar estas explosiones en el contexto de fenómenos conocidos. La primera propuesta inicial sugería que los LFBots eran supernovas fallidas, es decir, estrellas que, al intentar explotar, colapsaron y formaron agujeros negros en su interior que terminó devorandolas.
Recientemente, nuevos análisis de imágenes del evento original (la “Vaca”) y del más reciente (la “Avispa”) han llevado a una propuesta igual de intrigante: que los LFBots ocurren cuando agujeros negros de masa intermedia devoran estrellas cercanas que se cruzan en su camino. Estos agujeros negros tendrían entre 100 y 100,000 veces la masa del Sol, colocándolos en el punto medio entre los agujeros negros estelares (como los que pueden formarse tras la explosión de una supernova) y los supermasivos que suelen esconderse en los núcleos de galaxias espirales. Si esta teoría resulta ser correcta, los LFBots podrían ser la primera evidencia concreta de estos elusivos objetos.
Existe otra hipótesis que propone que los LFBots en realidad son estrellas gigantes conocidas bajo el nombre de Wolf-Rayet, que están siendo desgarradas por agujeros negros más pequeños, de entre 10 y 100 veces la masa solar. Aunque esta idea también es plausible, tiene menos apoyo entre la comunidad científica.
En busca de respuestas
Por ahora, los LFBots siguen siendo un enigma. Son difíciles de estudiar, ya que se trata de eventos raros y efímeros. Los astrónomos estiman que para poder llegar a una conclusión definitiva sobre su origen, necesitan observar al menos un centenar de ellos. Conociendo su perseverancia y pasión por el conocimiento, no cabe duda de que algún día sí lo lograrán.
Lecturas complementarias para los más curiosos
- S. J. Prentice, K. Maguire, S. J. Smartt, M. R. Magee, P. Schady, S. Sim, T.-W. Chen, P. Clark, C. Colin, M. Fulton, O. McBrien, D. O’Neill, K. W. Smith, C. Ashall, K. C. Chambers, L. Denneau, H. A. Flewelling, A. Heinze, T. W.-S. Holoien, M. E. Huber, C. S. Kochanek, P. A. Mazzali, J. L. Prieto, A. Rest, B. J. Shappee, B. Stalder, K. Z. Stanek, M. D. Stritzinger, T. A. Thompson, and J. L. Tonry, 2018, The Cow: Discovery of a Luminous, Hot, and Rapidly Evolving Transient, The Astrophysical Journal Letters, Volume 865, Number 1, https://iopscience.iop.org/article/10.3847/2041-8213/aadd90
- Zheng Cao, Peter G. Jonker Sixiang Wen and Ann I. Zabludoff, (2024), Slim-disk modeling reveals an accreting intermediate-mass black hole in the luminous fast blue optical transient AT2018cow, The Astrophysical Journal Letters, Volume 865, Number 1, https://doi.org/10.1051/0004-6361/202451297
- The bizarre space explosions scientists can’t explain, Astronomy & Steward Observatory, University of Arizona