En 1977, la NASA estadounidense lanzó dos satélites al espacio, llamados Voyager 1 y 2. Su misión, visitar Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno y tomar algunas de las primeras imágenes cercanas de ellos, iba a durar solamente unos cuantos años. Las dos naves realizaron su tarea de manera brillante, por lo que, después de haber terminado su trabajo, la NASA decidió no jubilarlos todavía. Ambas sondas siguieron trabajando durante décadas mientras lenta pero constantemente se alejaban del Sol. El 25 de agosto de 2012 y el 5 de noviembre de 2018, Voyager 1 y 2, respectivamente, se convirtieron en los primeros objetos hechos por hombre, que abandonaron su hogar seguro llamado la heliósfera y entraron en el espacio interestelar. Los Voyager son los satélites con más tiempo de servicio y hasta la fecha siguen realizando descubrimientos invaluables en los rincones lejanos del universo.

Misión Voyager. Fuente: NASA/JPL.
La historia de la misión Voyager comenzó en 1964, cuando Gary Flandro del Jet Propulsion Laboratory descubrió que los cuatro planetas más grandes del Sistema Solar se alinearían a finales de la década de 1970. Esto llevó a la NASA a establecer un grupo de trabajo en 1969, llamado Outer Planets Working Group, cuya tarea fue diseñar dos misiones espaciales. Cada una visitaría algunos de estos astros más Plutón, que todavía estaba clasificado como planeta en ese momento. Estas misiones recibieron el nombre de Grand Tour o el Gran Viaje.
Al año siguiente, el entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, expresó públicamente su apoyo al proyecto. Sin embargo, este fue cancelado en 1971, debido a los altos costos esperados y al hecho de que en ese momento los EE. UU. ya estaban financiando fuertemente el proyecto del transbordador espacial. En lugar de dos naves originales previstas para el Gran Viaje, dos sondas Mariner, mucho más pequeñas y baratas, volarían hacia los planetas más externos del Sistema Solar. Tan solo unos meses antes de su lanzamiento las naves pasaron a llamarse Voyager, basado en la propuesta ganadora de un concurso público organizado por NASA. Voyager 1 iba a visitar solamente a Júpiter y Saturno, mientras que Voyager 2 realizaría el Gran Viaje.
Curiosamente, la Voyager 2 fue lanzada 15 días antes que la Voyager 1, sin embargo su visita a Saturno estaba programada para nueve meses después. Esta decisión se tomó para que en el caso de que el lanzamiento de la Voyager 2 fallara, la Voyager 1 habría sido destinada a realizar el Gran Viaje.
En 1979, Voyager 1 y 2 nos enviaron imágenes de Júpiter y sus lunas, como Io, Europa, Ganímedes, Calisto y Almatea, así como de sus anillos, invisibles desde la Tierra. En 1981 y 1982 llegó el turno de Saturno y sus lunas, como Dione, Encelado, Tethys y, por supuesto, su luna más grande, Titán. Después, Voyager 2 saludó a Urano y sus lunas en 1985, y a Neptuno en 1989.
En febrero de 1990, desde una distancia de seis mil millones de kilómetros o 40 unidades astronómicas (UA), la Voyager 1 volteó hacia el Sol una última vez para tomar una serie de sesenta imágenes, que los científicos ensamblaron en un mosaico. Además de nuestra estrella, en ellas aparecen seis planetas, por lo que el mosaico recibió el nombre de Retrato Familiar. En 1998, la Voyager 1 alcanzó una distancia de 69.4 UA, lo que la convirtió en la nave espacial más distante de la historia.
En el siglo 21, las Voyager 1 y 2 rompieron récords completamente diferentes. En 2012 y 2018, respectivamente, salieron de la burbuja llamada la heliósfera, que se forma alrededor del Sol debido a la interacción del viento solar con el gas interestelar. Así, los Voyagers se convirtieron en las primeras naves espaciales en ingresar al espacio interestelar. No tenemos imágenes espectaculares al respecto; sin embargo, contamos con las mediciones de diferentes cantidades físicas como son la intensidad del flujo de rayos cósmicos y del campo magnético. En el momento en que las Voyager 1 y 2 ingresaron al espacio interestelar, la intensidad de los llamados rayos cósmicos galácticas y extragalácticos, que en su mayoría consisten en protones y núcleos de helio con enormes energías, aumentó significativamente. Al mismo tiempo, la intensidad de los rayos cósmicos anómalos y solares con energías más bajas, que se originan adentro de la heliósfera, disminuyó fuertemente.

Intensidad e rayos cósmicos galácticos y los que se originan en la heliósfera. Fuente: NASA.
Hoy, la Voyager 1 está a 155 y la Voyager 2 a 129 UA del Sol. Se espera que la primera deje de funcionar en 2025, cuando los sistemas de producción de energía necesarios para alimentar sus instrumentos dejarán de funcionar. No obstante, el silencio de las naves no significa el fin para ellas. Dentro de 40,000 años, la Voyager 1 se acercará a la estrella AC+79 3888, actualmente ubicada en la constelación Chameleon, a una distancia de 1.6 años luz, y la Voyager 2 se acercará a la estrella Ross 248 a 1.7 años luz. Dentro de 296,000 años, este satélite se acercará a la estrella más brillante de nuestro cielo, Sirio, a 4.3 años luz.
Existe la esperanza de que los satélites algún día puedan ser interceptados por seres extraterrestres. Para este propósito, los científicos los equiparon con una placa de oro que contiene imágenes y material de audio sobre la Tierra y la humanidad. Por lo tanto, los Voyagers no son solo viajeros, sino también mensajeros que llevan el mensaje de nuestra existencia hacia las estrellas de nuestra Galaxia.
Lecturas adicionales para los más curiosos
- Voyager 1, Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Voyager_1
- Voyager 2, Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Voyager_2
- Voyager Golden Record, Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Voyager_Golden_Record
- Family Portrait (Voyager), Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Family_Portrait_(Voyager)
- Burlaga, L. F. & Ness, N. F. Voyager 1 observations of the interstellar magnetic field and the transition from the heliosheath. Astrophys. J. 784, 146–160 (2014).
- Burlaga, L.F., Ness, N.F., Berdichevsky, D.B. et al. Magnetic field and particle measurements made by Voyager 2 at and near the heliopause. Nat Astron 3, 1007–1012 (2019). https://doi.org/10.1038/s41550-019-0920-y
- Stone, E. C., Cummings, A. C., McDonald, F. B., Heikkila, B. C., Lal, N., & Webber, W. R.(2005). Voyager 1 explores the termination shock region and the heliosheath beyond. Science, 309(5743), 2017–2020
- Stone, E. C., Cummings, A. C., Heikkila, B. C. & Lal, N. Cosmic ray measurements from Voyager 2 as it crossed into interstellar space. Nat. Astron. https://doi.org/10.1038/s41550-019-0928-3 (2019).
- NASA Spacecraft Embarks on Historic Journey Into Interstellar Space NASA, https://www.nasa.gov/mission_pages/voyager/voyager20130912.html
- NASA’s Voyager 2 Probe Enters Interstellar Space, NASA JPL, https://www.jpl.nasa.gov/news/nasas-voyager-2-probe-enters-interstellar-space
- Voyager Fast Facts, NASA JPL, https://voyager.jpl.nasa.gov/frequently-asked-questions/fast-facts/
- Voyager Galleries, NASA JPL, https://voyager.jpl.nasa.gov/galleries/images-voyager-took/uranus/
- Interstelar Mission, NASA JPL, https://voyager.jpl.nasa.gov/mission/interstellar-mission/

